¿Y para ustedes cual sería el mejor lugar para vivir?,
¿Cambiarían este puerto por otro?, ¿volarían hasta encontrar un lugar mejor
para ustedes y sus familias?, ¿creen que este es el mejor o el peor lugar para
vivir?
Desde chica pensé
que viviría en una gran ciudad, llena de autos, edificios, personas de
diferentes culturas, lugares interesantes como museos y galerías para visitar…
me ha tocado vivir en cuatro ciudades, tal vez no sean las más grandes del
mundo pero si muy interesantes y hermosas. No puedo decir que me arrepiento de
estar actualmente viviendo en este pequeño pueblo que me vio crecer y al que
después regresé no muy convencida, ya que me había adaptado a la vida citadina.
Extraño mucho la vida de la ciudad, ya que todo lo que uno necesita lo tiene al
alcance de la mano. Y es por eso y por muchos otros aspectos que cuando se toma
la decisión de vivir en un pueblo se critican
las carencias de servicios e incluso aspectos ideológicos de la gente de
pueblo, pero no podemos pedirle a una
persona que nunca ha salido de su entorno, cambie de repente sus costumbres,
para agrado de los nuevos pobladores. Hay un dicho muy viejo que dice: “al país
al que fueres haced lo que vieres”.
Recuerdo cuando las playas de este puerto, no tenían
ningún edificio, solo arena y mar, esas caminatas por la playa con una
sensación de soledad apacible y el viento que traía la brisa fresca de esas
tardes calientes de verano, cuando aprendí a nadar tratando de domar las olas,
el diario caminar de la escuela a casa y desde antes de llegar a esta, ya me
llegaba el olor de las entomatadas de mi abuela… eso era lo máximo en mi niñez.
Ahora lo recuerdo como si acabara de pasar. Lo anterior puede que a algunos les
llame la atención solo como un tiempo de relax, pero no para vivirlo por el
resto de sus vidas. Tal vez el ruido de los autos, el murmullo de la gente por
las calles, las sirenas de las ambulancias, les provoque esa sensación de paz que
a mí me la da el mar, es cuestión de gustos y de costumbres.
La diferencia es clara entre un pueblo y una ciudad, ambos tienen sus pros y sus contras. En una
ciudad hay mucho tráfico, para llegar a las escuelas y trabajos por las
mañanas, los citadinos suelen madrugar mucho más que en un pueblo y ni hablar
de la inseguridad, obviamente, debido al tamaño de la población en estadísticas
es mucho mayor que en un pueblo. En cuanto al clima, hay lugares con las cuatro
estaciones bien marcadas pero también hay otras donde llueve casi todo el
año.
Nuestro puerto es bello, lleno de riquezas naturales que no
se pueden apreciar en otra parte, los atardeceres, el mar unido al desierto,
las noches de luna, creo que ya me puse romántica… Lo que trato de decirles es
que el cambiar de residencia de un lugar a otro, tiene su tiempo de adaptación
y habrá uno que otro inconforme que no se termine de convencer, lo que debemos
de hacer es quejarnos y criticar menos, ver el lado positivo o buscar opciones
para mejorar el entorno en la medida de nuestras posibilidades.
El mejor lugar para vivir es donde estoy actualmente,
porque trato de aprovecharlo al máximo, y cuando ya no lo sea más, lo extrañaré
mucho y trataré de regresar siempre que me sea posible. No existe el lugar
perfecto para todos, pero tal vez somos perfectos para algún lugar.
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