“Y sufrirás mes con mes
sangrado, y tendrás dolor de parto; en castigo por haberme desobedecido”… creo
que esa frase la invento Adán, porque al darse cuenta Dios de que el mensaje se
había convertido en un teléfono descompuesto, decidió tener más comunicación
con Eva y haciendo que esta pudiera dar vida era la mejor manera de lograrlo…
siempre es bien sabido que la oración de una madre cambia lo imposible en
posible.
Todas las mujeres son bellas
Si desde ahí partiéramos, no
existirían los cirujanos estéticos… en ocasiones pienso que las mujeres que han
pasado por el bisturí, es porque no se sienten bellas. Las que tienen nariz
grande o pequeña, las de busto grande o pequeño, las de mucha pompa o con casi
nada. Se han realizado innumerables encuestas al respecto y la verdad son pocos
los hombres que han confesado que les gusta lo artificial, creo que la estética
es relativa, y mucho depende de la aceptación y amor propio de cada persona.
La perfección
La mayoría de las mujeres
adultas que tenemos la dicha de tener a nuestras madres cerca, sabemos que las críticas
de estas para con nosotras, en ocasiones, son muy duras. Ya que para una madre
nunca es suficiente lo que uno haga, en sus tiempos hacían más y no se
quejaban, además sus maridos – nuestros padres por supuesto – no les ayudaron
en la casa y con los hijos menos, “¡tu
padre nunca te cambio un pañal!”.
En la infidelidad
Cuando nuestro novio, o
esposo decide tener una relación con otra mujer estando con nosotras. Lo
primero que pensamos, ¿quién es ella, será más bonita que yo?, de seguro es una
bruja que se está aprovechando de él… pobre hombre que se dejo llevar. Si
decidimos perdonar cuando este decide regresar, cualquier mujer que se atreva
voltear a verlo o más aún a dirigirle la palabra, se llevará el golpe de
nuestra cruel mirada y porque no, una o dos frases donde aflore nuestra vulgaridad.
Trabajo / Oficina
Si se trata de conseguir un
puesto y tememos que alguna de nuestras compañeras lo pudiera tomar en lugar de
nosotras, podemos ser tan despiadadas como sea posible con tal de ganar el
lugar. Pero ya sea jugando limpio o sucio, las mujeres, cuando queremos
deshacernos de la competencia, sabemos poner cara de princesita de ensueño y
luchar como brujas apestosas.
Las costumbres
Que si porque tuviste tu hijo por cesárea eres menos mujer, o
porque no te has casado joven, o simplemente porque decidiste decirle no al
matrimonio y/o a la maternidad, para dedicarte a tu carrera eres criticada y en
algunos pueblos hasta señalada. Y eso no es nada, en nuestra actualidad, los
padres venden a sus hijas o las cambian por una vaca y dos gallinas, como es
posible que todavía sigan castrando a las niñas porque a sus abuelas y madres
les inculcaron que las mujeres no tenemos derecho a sentir placer.
Si hay algo que critico de
mi genero es eso precisamente, que nos lastimamos mutuamente, en lugar de apoyarnos,
por el simple hecho de ser mujeres.
Entre nosotras, somos capaces de criticarnos, juzgarnos y castigarnos aplicando métodos
arcaicos, pero que hoy en día siguen funcionando.
Muy lentamente
hemos ganado batallas en pro de la igualdad de género, pero no confundamos
libertad con libertinaje, seamos honestas, imparciales, enseñemos a nuestros
semejantes a amarnos y respetarnos poniendo el ejemplo.
Y en este mes en
el que celebramos nuestro día aprovecho este medio para aplaudir a mi madre,
mis hijas, tías, primas, a mis hermanas de corazón, mis amigas, a mis
compañeras, colegas, mis tocayas, profesoras, camioneras, ingenieras,
licenciadas, a la señora que vende verduras, a la de los jugos, a la que me
sonrió en el banco, a la mama de cada uno de ustedes, a todas por el hecho de
ser mujer, por el valor que tenemos cada una de nosotras, porque aparte de ser
formadoras, también somos proveedoras y por la sensibilidad que nos
caracteriza...
¡FELICIDADES A
TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO!