martes, 3 de abril de 2012

Los niños

El mes del niño, ¿qué significado le damos? ¿Cómo festeja a los niños? ¿Les compra un dulce?, ¿un regalo?, ¿los lleva a comer?, o ¿solo paga la cuota para que lo festeje en la escuela? Al igual que el día del abuelo, de las madres o del padre, nos acordamos de festejar a nuestros seres queridos, solo porque está en el calendario, o realmente los abrazamos todos los días y festejamos amorosamente por el privilegio de tenerlos día con día, si no es así, disculpe mi atrevimiento señor  lector.
Mucho se oye sobre los derechos de los niños, el abandono físico y emocional al que se enfrentan, en las noticias vemos con asombro situaciones de abuso infantil, en nuestra ciudad y a donde vayamos nos encontramos con niños trabajando, ya sea limpiando vidrios  o vendiendo algo en la calle… El maltrato hacia los niños siempre ha existido, pero hasta hace algunos años se le ha dado más difusión y se han creado asociaciones que abogan por ellos.
Y nosotros como sociedad, ¿qué hacemos? Tal vez, nos indigne ver o saber de situaciones llámense abuso o maltrato infantil, pero solo aceleramos al cambiar la luz del semáforo o cambiamos el canal de la televisión y no pasó nada. Criticamos a la vecina  porque deja a sus hijos solos al tener que trabajar. Nos enoja saber que en el salón de nuestro hijo hay un niño “odioso” que molesta a los demás. Pero no nos percatamos que cada niño tiene una historia que contar.
Como padres de familia, ¿estamos haciendo bien nuestra parte? o somos muy buenos para juzgar a los demás y en casa estamos formando equivocadamente a nuestros hijos,  ya sea por negligencia o falta de criterio, tal vez no somos el mejor ejemplo. En alguna ocasión me dijeron: “los errores que uno comete con los hijos pequeños los pagamos en su adolescencia;” y yo le pudiera agregar, que después, la misma sociedad lo paga con creces: crimen organizado, trata de blancas, pedófilos, ladrones de cuello blanco, etcétera, etcétera. Todos ellos también son hijos de alguien, niños inocentes que nacieron y fueron maltratados, de una u otra forma les rompieron su espíritu…
El que esté libre de pecado tire la primera piedra… considero que debemos ser mas consientes, apoyar, denunciar y tratar de ser mejores personas. Siempre he creído que como padres somos espejos, donde se reflejan nuestros hijos. Y aquí es donde surge la pregunta, ¿en qué condiciones esta nuestro espejo? Empañado, sucio, rayado… o roto.
Un fuerte abrazo de oso para todos los niños de Peñasco y del mundo y también a todos los que tienen alma de niño. ¡Felicidades!